Soy una persona trabajadora, alegre, dinámica y puntual. A la hora del trabajo soy muy atenta y me gusta disfrutarlo. Me gusta la limpieza, el cuidado y los animales, divertirme y tener nuevas experiencias laborales. Me gusta escuchar música, leer, aprender y sobre todo conocer
Soy amable, educada, responsable y simpática, tengo vastantes años de experiencia en la limpieza. si quiere saber mas sobre mi pónganse en contacto conmigo. Muchas gracias. un saludo
Hola. Soy Geraldine, y estoy a la disposición para realizar cada servicio que soliciten. Soy limpiadora, canguro y cuidadora, llevo acabo cada trabajo con máxima responsabilidad.
Soy una persona activa dinámica con ganas de trabajar e trabajado en limpieza de cocinas de hospitales en oficinas y con sultas médicas y entrada baños etc..mi último empleo fue en Fremap de Merida
Hola me llamo Gema. He trabajado en limpieza y se canguro desde los 17 años mientras acababa el graduado empecé a limpiar una casa por las tardes. He estado 2 años en ella, y en otra un año. Luego aparte de otros trabajos, he estado de canguro. En una casa durante 3 años (niño 1 año y niña de 3 años) También he trabajado limpiando oficinas. Y en otros sectores de empleo
Soy una persona responsable, honesta, puntual y organizada. Con ganas de trabajar. Tambien me gusta realizar cada tarea con cuidado y de manera meticulosa. Con disponibilidad inmediata lara cualquier empleo relacionado a organización, limpieza de hogar. Cuidado de niños y de personas mayores.
Me llamo Ana y he estado trabajando en varios lugares en los que una de las tareas fundamentales es la limpieza. Desde sitios en los que había gran suciedad como cocinas con grasa hasta lugares en los que solo hay que quitar el polvo o desinfectar superficies. A parte la limpieza es algo que me gusta, disfruto mucho limpiando y soy perfeccionista, me gusta que el resultado quede lo mejor posible. También me gustan mucho los niños, los ancianos y los animales. Podría cuidar de ellos sin problema.
Me llamo Anka! Soy una persona trabajadora,con don de gente,creo mucho en mi trabajo y en todo lo que puedo ofrecer. Tengo experiencia en limpieza de residencias, también limpieza de pisos y casas. Me adapto a cualquier trabajo. Aprendo muy rápido y soy muy responsable.
Hola, me llamo Mar Sánchez Fernández. Tengo experiencia en limpieza de hogares de manera particular y por cuenta propia. Soy una persona responsable, trabajadora, puntual y organizada. Me gusta mantener los espacios limpios y ordenados, prestando atención a los detalles y haciendo mi trabajo con seriedad. Aunque no he trabajado todavía para empresas de limpieza, tengo ganas de aprender, seguir creciendo y adaptarme rápidamente al trabajo. Me considero una persona de confianza y comprometida.
Soy Yolanda y tengo 50 años. Llevo toda la vida limpiando en casa y para diferentes empresas de limpieza. Tengo experiencia de limpieza en hogares, portales, tiendas, oficinas y empresas diversas. También tengo experiencia en el cuidado de niños desde mi adolescencia. Soy amante de los animales y dispongo de vehículo propio. Respecto a mi personalidad, soy muy amable y simpática. Me tomo muy en serio mi trabajo. Disponibilidad de lunes a sábados mañanas y mediodías.
La limpieza de hogar consiste en delegar el cuidado de la casa para no tener que sacarlo del tiempo libre. Cuentas el encargo en Taskia y quienes se dedican a esto por su cuenta pueden responderte con su propuesta. Tú comparas y decides con quién quedar.
El encargo habitual de limpieza de hogar cubre suelos, polvo, cocina, baños y basura, con ventilación de las estancias. Es un recorrido que se repite y que impide que la suciedad llegue a agarrarse. Lo que se salga de ahí se acuerda antes y se refleja en el importe.
Persianas, toldos, horno y armarios por dentro quedan fuera del bloque fijo. En una casa con patio, la puerta de entrada y el porche acumulan tierra y piden repaso propio. Merece la pena decidir si esas zonas entran siempre o solo de tanto en tanto.
Una visita que se adelanta, un escape o la entrega de un piso al día siguiente aprietan mucho. En esos casos conviene contar qué ha ocurrido, en qué parte de la casa y cuánto margen queda. Cuanto más concreto sea el aviso, más fácil resulta que alguien vea si puede.
No conviene contar con que haya gente libre esa misma tarde, menos aún en agosto o en puente. Deja una horquilla de días amplia y di qué prefieres si nadie puede en la primera. Deja publicado el caso en Taskia con todos esos datos y mira qué te contestan.
Los suelos se friegan al final, después de haber quitado el polvo de arriba abajo. Los baños piden producto con tiempo de espera, mampara aparte y repaso a la grifería. La cocina concentra grasa, así que campana y frente de azulejos van con desengrasante.
El orden es lo que hace que la jornada cunda: recoger, desempolvar, aplicar producto y fregar. Mientras el antical actúa en el baño se avanza en otra estancia, sin perder ese rato. En una vivienda grande, ese solape marca la diferencia entre terminar o dejarlo a medias.
La fórmula por horas compensa si prefieres marcar tú el tope de tiempo en vez de cerrar una lista. Se pacta por dónde empezar, de manera que lo que más te preocupa quede resuelto. Funciona bien cuando la vivienda está más o menos controlada.
En Quintana de la Serena, con veranos muy secos y mucho polvo en el aire, las persianas y los alféizares se ensucian rápido. Reservar unas horas fijas cada semana para esas zonas evita que se acumule. Un servicio a domicilio con horario estable resulta más fácil de encajar en la agenda.
Con aspirador, mopa de microfibra, bayetas por zona y dos o tres productos se cubre lo esencial. Los limpiadores neutros no atacan el gres ni el parqué; los abrasivos rayan y luego se nota. Un cepillo estrecho llega a las juntas mejor que cualquier aparato caro.
Merece la pena fijar de antemano quién compra los productos, para no duplicar botes ni quedarse sin nada. Si tienes suelo hidráulico, barro cocido o alguien con alergias, avísalo y se cambia de producto. Guardarlo todo en el mismo sitio ahorra vueltas en cada visita.
El importe depende de cuántas estancias haya, de cómo esté todo al empezar y de los extras pedidos. Una cocina con grasa acumulada o unos cristales con años añaden horas y se ven en la tarifa. Cuenta también lo lejos que quede la casa y cada cuánto quieres la visita.
Para saber cuánto cuesta una limpieza de hogar con el tamaño y el estado real de tu casa, pide dos o tres presupuestos. Compara qué tareas incluye cada uno, cuántas horas calcula y si el precio lleva el material dentro. Un importe muy por debajo del resto suele significar menos tiempo en casa.
El mantenimiento sostiene lo que ya está bien y no deja que se acumule nada. La puesta a punto recupera: entra en armarios, detrás de electrodomésticos y en rincones olvidados. Pedir una creyendo que es la otra es lo que más veces deja el trabajo a medias.
Lo lógico es combinar: una puesta a punto por temporada y visitas más cortas entre medias. Antes de mudarte o después de una obra, la puesta a punto no se puede sustituir. En un local, ese trabajo encaja mejor cuando ya no hay nadie dentro.
Fíjate en qué tareas entran, en cuántas horas se calculan y en quién pone los productos. Una propuesta algo más cara con más tiempo puede rendir más que otra corta que deja zonas fuera. Mira si el desplazamiento va aparte y qué días tiene libres cada persona.
Lo que escriben otros clientes en sus valoraciones dice bastante de cómo se trabaja. Leer un par de ellas ayuda a hacerse una idea de lo que se cobra en tu zona. Con eso decides sin agobios y evitas repetir la búsqueda al mes siguiente.
Empieza eligiendo qué necesitas: una visita cada semana, un repaso a fondo puntual o el arreglo posterior a una reforma. Ten a mano lo que te van a preguntar: habitaciones, baños, tipo de suelo, mascotas y horarios. Con eso claro, escribir la tarea es rápido.
En Quintana de la Serena, con muchas viviendas que cierran en verano, conviene avisar si la casa lleva semanas sin abrirse. Vuélcalo en Taskia al describir la tarea y deja que aparezcan las propuestas. Después te quedas con una y acordáis qué incluye, quién compra el material y cómo se abona.
Sí, si lo pactáis: es de las tareas que suelen incluirse en la visita. Deja las sábanas limpias a la vista para no cortar el ritmo. La plancha se cuenta aparte porque lleva su propio tiempo.
Quien vea la tarea y le encaje puede escribirte con su tarifa y su forma de trabajar. No todas las tareas reciben el mismo número de respuestas, así que conviene detallar bien. Tú lees lo que llega y eliges.
Cuántas estancias y baños hay, el estado en que esté todo y los extras que pidas. También la distancia hasta la vivienda y si el encargo es puntual o periódico. Pide varias y compáralas partiendo de una única lista de tareas.
Por horas va bien si el volumen es incierto o buscas ayuda de forma continuada. Cerrar precio encaja cuando el trabajo está bien delimitado de principio a fin, como una puesta a punto. Lo decidáis como lo decidáis, dejadlo hablado antes de empezar.
Se avisa cuanto antes y se busca otro hueco entre los dos. Si no cuadra, siempre puedes volver a publicar la tarea y ver qué otras respuestas llegan. Dejar claro tu margen desde el principio evita la mayoría de estos líos.
Publicando la tarea con la zona bien indicada: así llega a quien se mueve por allí. Añade en qué planta está la casa y si hay ascensor, porque a algunos les cambia el plan. Luego repasa con calma lo que te llegue y quédate con una.
Más de 207.540 profesionales de Limpieza de hogar en Quintana de la Serena disponibles para ayudarte en lo que necesites.