46 años, llevo 16años como cocinero en un colegio. A parte de cocinar, elaborar menús, escandallo, pedídos, y limpieza de cocina
Tengo amplia experiencia como empleada de hogar tanto en limpiezas a fondo como de mantenimiento.cocina y plancha.
Me considero una persona sería,responsable, dinámica y trabajadora,con abilidades en varios trabajos como limpieza de hogar, limpieza por fin de obra,cristales,bricolaje.. y otras tarea tipo manitas. Me gusta dejar las cosas bien hechas y los clientes contentos.
Soy una persona responsable, dinámica, activa, amante de la limpieza y el orden, confiable y fiel
Soy una persona, responsable, ordenada, puntual me gustaría trabajar por en limpieza o cuidados de hogar.
Soy una persona activa, me gusta mucho hacer deporte. Me gusta la limpieza y el orden. Soy responsable y comprometida.
Experiencia en Limpieza general de todas las superficies del hogar, oficinas, bares y portales. desinfección básica, manejo de productos químicos domésticos, mantenimientos semanales o diarios. Cuidado de niños y personas mayores. Experiencia en camerera de piso, limpieza de habitación y portal de hotel.
Responsable puntual y con experiencia en limpieza. Trabajo rápido, con atención al detalle y dejo todo impecable. Me adapto a los horarios
Soy una persona amable activa y siempre optimista Tengo experiencia en la limpieza y cuidado dé niños Experiencia laboral 20 años en lavandería industrial y 4 años en una empresa de limpieza
soy una persona activa y dinámica , me gusta mucho el orden y al limpieza.
La limpieza de hogar consiste en encargar a otra persona el trabajo de mantener la casa presentable. Publicas la tarea en Taskia con lo que necesitas y quien la vea puede responderte con su propuesta. Después comparas las respuestas y decides.
El bloque regular abarca fregar suelos, quitar polvo, dejar la cocina y los baños al día y sacar la basura. Se repite en cada visita y es lo que impide que la suciedad se agarre. Todo lo que se salga de ahí se pacta antes.
Los cristales, el horno y el interior de armarios y cajones se cuentan como añadidos. En una casa con doble ventana, esas hojas dobles multiplican el rato dedicado al vidrio. Merece la pena decidir si van en cada visita o solo en las profundas.
Recuperas horas que ahora se van en tareas que se repiten sin parar. El resultado se sostiene de lunes a domingo, no solo la tarde en la que te pusiste. Y el esfuerzo de cargar cubos y agacharse deja de recaer sobre ti.
En un chalet o en un piso alto sin ascensor, ese alivio se nota todavía más. Un servicio a domicilio ahorra además tener el armario lleno de botes y trastos. Con una rutina fija, la casa deja de depender de cómo venga la semana.
Con dos plantas, escalera y varios baños, el orden de la visita importa tanto como el ritmo. Se cierra una zona antes de pasar a la siguiente, para no ir y venir sin parar. Las habitaciones que apenas se usan entran una vez al mes.
Garaje, trastero, porche y galería son partes aparte y conviene decir si van dentro del encargo. En Hortigüela, donde el invierno deja barro y sal en las entradas, el recibidor pide su propio repaso. Dividir la casa en dos visitas rinde más que intentarlo todo de golpe.
Un aspirador que aguante, mopa de microfibra, bayetas por estancia y cubo con escurridor resuelven casi todo. Los neutros son los que mejor tratan el gres, el parqué y la piedra, mientras que un abrasivo deja marca para siempre. Un desengrasante para la cocina y un antical para el baño completan el equipo.
Merece la pena aclarar antes quién compra los productos, y así nadie repite la compra. Si tienes tarima flotante o alguien con alergia en casa, dilo y se elige otra cosa. Guardarlo todo en un mismo armario ahorra idas y venidas.
Empezar por el suelo y acabar por las baldas obliga a repetirlo todo. Usar la misma bayeta en el baño y en la cocina reparte lo que acabas de retirar. Y retirar el producto al instante deja al desinfectante sin tiempo de hacer nada.
Otro fallo típico es guardarlo todo para un domingo y terminar dejando dos cuartos sin tocar. Repartir por días, o pasar lo pesado a un tasker por horas, mantiene el ritmo. Y el agua de más sobre un parqué deja cercos que luego cuesta quitar.
El presupuesto se forma con cuántas estancias haya, en qué punto esté la casa y qué precio tengan los extras. Unos cristales dobles o una cocina con grasa vieja añaden horas y se reflejan en la tarifa. Influye además la distancia hasta tu casa y la frecuencia que quieras.
Para hacerte a la idea de cuánto cuesta una limpieza de hogar aquí, pide dos o tres propuestas. Mira qué incluye cada propuesta, cuántas horas calcula y si hay que poner tú los productos. Un importe muy por debajo del resto suele venir con menos horas de las que se manejan en tu zona.
Un imprevisto en casa, una visita adelantada o la entrega de un piso al día siguiente aprietan de verdad. Lo útil es contar qué ha pasado, en qué estancia y hasta cuándo puedes esperar. Con eso, quien lea la tarea sabe si le encaja en el día.
Dar por hecho que habrá alguien libre esa misma tarde no suele funcionar, menos en fechas señaladas. Deja un margen de varios días y di qué prefieres si no hay manera. Cuelga el encargo en Taskia con todo eso y observa qué contestan.
No hay una duración fija: depende del tamaño, del estado y de las tareas que entren. Una casa al día se resuelve en menos tiempo que otra que lleva meses sin repaso. Por eso conviene hablar del alcance de la limpieza de hogar y no solo de horas.
Si contratas por horas, decide con el tasker por dónde empezar para que lo importante quede hecho. En una vivienda grande, dos visitas más cortas suelen rendir más que una maratón. Contarlo al publicar evita que nadie calcule el tiempo a la baja.
Indica habitaciones, baños, tipo de suelo, mascotas, alergias y las franjas horarias que te sirven. Añade si la casa lleva tiempo cerrada, si hubo obra o si hay zonas especialmente cargadas. Con eso, cada propuesta se ajusta bastante a lo que de verdad hay que hacer.
En Hortigüela, con inviernos largos y calefacción encendida, conviene señalar si hay estufa o chimenea que deje ceniza. Pon las respuestas una junto a otra y mira tarifas, tiempos y valoraciones antes de decidir. Al final eliges a una persona y cerráis entre los dos qué se hace, quién trae el material y cuándo se abona.
Las persianas no entran de serie: piden desmontar poco pero limpiar mucho. Si las quieres, dilo al describir la tarea e indica si son de librillo o de lamas. Con doble ventana el trabajo se dobla, así que conviene avisar.
Contando qué hace falta, cómo es la vivienda y qué días te encajan. Cuanto más concreto seas, menos preguntas tendrás que responder luego. Quien esté interesado puede contestarte con su tarifa.
Cuenta cuántas estancias hay, cómo esté de sucio todo y qué añadidos pidas. Suman el desplazamiento hasta tu calle y el hecho de que sea algo puntual o de todas las semanas. Pide dos o tres propuestas y compáralas con una misma lista delante.
Por horas encaja si no tienes claro el volumen o quieres ayuda periódica. El precio cerrado funciona mejor si el trabajo está delimitado de principio a fin. Lo elijáis como lo elijáis, dejadlo hablado antes de empezar.
Se acuerda antes cómo se entra y cómo se cierra al salir, y se deja por escrito. Mucha gente prefiere estar la primera vez y ya no las siguientes. Lo importante es que las condiciones queden claras entre los dos.
Sí: al publicar, concreta la zona para que lo vea quien trabaja por allí. Conviene decir en qué altura está el piso y si hay ascensor, porque no todos pueden acercarse. Después compara con calma lo que llegue.
Más de 207.040 profesionales de Limpieza de hogar en Hortigüela disponibles para ayudarte en lo que necesites.