es el precio medio en Ciudad Real
es el precio más caro de Persianistas
20 años de experiencia en el sector de mantenimiento . servicios generales
Hola. Estoy buscando trabajo y me gustaría ayudar a los demás ofreciéndome como operario en cualquier tarea del hogar. Persianas, enchufes, sanitarios, chofer, acompañamiento... Siempre le haré un buen precio.
Experiencia en montaje e instalación de cocinas y muebles en Leroy Merlín España
"¡Hola! Soy Fredy y me apasiona ayudar a las personas a poner a punto su hogar. Tengo experiencia en ser manitas, pintura y pequeñas reparaciones. Soy una persona muy responsable, puntual y detallista con los acabados. Mi objetivo es que el cliente quede totalmente satisfecho con el resultado. Dispongo de flexibilidad horaria."
Se me da bien la fontanería , sorda tuberías de cobres ,y instalar accesorio de baño y la albañilería ser hacerla yo
Me considero una persono activa dinamica, profesional de la carpinteria de la madera, montaje de muebles, arreglo y sustitucion de persianas
Un persianista se encarga del cierre de la ventana completo: la tela de lamas, el eje que la enrolla y el mecanismo que la mueve. Casi todos los avisos empiezan igual, con algo que deja de subir y sin saber qué pieza es la culpable. En Taskia cuentas qué ha pasado, publicas la tarea y llegan propuestas de taskers independientes.
La parte de atrás de una casa tiene huecos que nadie mira hasta que fallan. Ventanas de despensa, puertas de corral o cuartos de aperos llevan telas viejas que trabajan poco y se agarrotan. El uso escaso es justo lo que las estropea, y una tela caída ahí acaba en reparación de persianas urgente.
En esas zonas interesa una lama resistente al golpe más que un acabado bonito. Las guías conviene atornillarlas al muro y no al marco, que suele estar en peor estado. Un repaso al año a esos huecos evita encontrárselos bloqueados el día que hacen falta.
Hay arreglos que no sustituyen nada y sin embargo transforman cómo se maneja la tela. Alinear una guía, ajustar el tope superior o dar tensión al muelle entran en ese grupo. Son minutos de trabajo y el resultado se nota a diario.
El más agradecido es el tope, porque evita que la última lama se meta dentro del cajón. Después va la limpieza de las guías, que quita el tirón que aparece a media subida. Un mecanismo bien ajustado se sube con dos dedos y sin ruido.
En Ciudad Real buena parte de la vivienda tradicional es de una o dos alturas, con las ventanas a poca distancia del suelo. Eso cambia el trabajo por completo: el cajón se alcanza sin plataforma y la tela se baja apoyándola en el patio. Un arreglo que en un cuarto piso ocupa media mañana aquí se resuelve en un rato.
La contrapartida es que esos huecos dan a la calle y quedan al alcance de cualquiera. Por eso en planta baja interesan lamas de mayor espesor y un pasador que impida levantarla. El acceso fácil abarata la mano de obra y encarece un poco el material.
Un cajón de obra sin aislar es un hueco abierto al exterior justo encima de la ventana. Por ahí se escapa en invierno buena parte del calor que cuesta meter en la habitación. La señal es que la zona alta de la pared está siempre más fría que el resto.
Forrarlo por dentro con material de poco espesor es un trabajo de una visita cuando la tapa se abre desde la habitación. Se sella además el paso de la cinta, que es una entrada de aire permanente. El efecto se nota en la temperatura antes que en ninguna otra cosa.
La guía se desgasta por dentro con el roce de los cantos de las lamas durante años. Cuando el desgaste avanza, la tela gana holgura, baila con el viento y acaba saliéndose por un lado. Se reconoce mirando el interior a contraluz con la tela subida.
El cambio se hace con el paño arriba y obliga a desmontar la guía entera del muro. Es el momento de comprobar el plomo, porque una guía torcida da los mismos síntomas que una gastada. Con las guías nuevas conviene revisar también el estado de los cantos de las lamas.
El servicio abarca bastante más que arreglar lo que se ha roto esta semana. Van desde el ajuste suelto hasta el montaje completo en hueco nuevo, pasando por la motorización. Cada encargo se plantea distinto según lo que se busque.
Agrupar varias de esas cosas en la misma visita rinde más que pedirlas por separado. Lo que no se pueda resolver el primer día se ve enseguida y se plantea aparte. Un encargo bien definido desde el principio se cierra sin idas y venidas.
Un montaje de persianas se ve desde la calle, y ahí es donde se nota quién lo ha hecho. Una guía torcida, un cajón mal rematado o una tela que baja ladeada cantan desde la acera. Un profesional por horas deja el conjunto a plomo y el remate limpio.
A eso se suma lo que no se ve: el anclaje correcto al muro y la tensión justa de la cinta. Si hay motor, la conexión eléctrica pide alguien con la habilitación que corresponde. Rehacer un montaje torcido cuesta más que hacerlo bien la primera vez.
La línea que más mueve una tarifa es si el trabajo obliga a bajar el paño entero. Mientras la tela siga colgada, el arreglo es corto y se hace desde dentro de la habitación. En cuanto hay que descolgarla, aparecen el peso, el espacio y el tiempo de volver a montarla.
Pesan después la altura del hueco, el recambio necesario y el viaje hasta el punto de Ciudad Real donde esté la casa. Preguntar cuánto cuesta reparar una persiana sin aclarar eso deja la cifra coja. Unos taskers cobran por hora y otros cierran el presupuesto por el encargo completo.
Dos ofertas se separan muchas veces por lo que ocurre cuando el trabajo ya está hecho. Interesa saber si entran la limpieza de la habitación y la retirada de la tela vieja. Un paño desmontado ocupa bastante y no entra en cualquier contenedor.
Las valoraciones de clientes anteriores dicen si esa parte se cumplió sin discusión. Lo que siga sin estar claro se consulta por el chat antes de decidir. Explica en Taskia qué hueco falla y desde cuándo, deja la tarea publicada y elige entre quienes trabajan por tu zona.
La tarea rinde más cuando dice el tipo de mecanismo, el ancho aproximado y qué ha dejado de funcionar. Añadir en qué planta está y si la tapa se abre por dentro completa lo esencial. Un par de fotos, la ventana entera y el mecanismo de cerca, rematan la descripción.
La petición se hace publicando la tarea con la ventana y el fallo explicados, y contestan con su presupuesto los taskers a los que les encaje. Luego se leen todas de arriba abajo, se consulta por el chat lo que falte y se repasan las valoraciones de trabajos previos. Al final se elige a quien más convenza.
En la ficha de cada tasker consta hasta dónde se desplaza para este tipo de encargos. Si el encargo lleva escrito tu municipio, responden los que cubren esa comarca. Comprueba si el viaje va incluido en el importe antes de dar el sí.
El cambio de guías se encarece por la longitud del hueco y por el estado del muro donde van atornilladas. Suma también el remate posterior, porque los agujeros antiguos quedan a la vista. Comparar propuestas que digan si incluyen ese remate aclara la diferencia.
Al bajar la tela aparecen a veces un soporte partido, un eje vencido o unos cantos de lama muy gastados. Ese hallazgo amplía el trabajo, así que conviene dejar acordado antes cómo se valora. Una propuesta bien hecha ya recoge ese supuesto.
Una tela con la lama final partida baja, pero no apoya bien y deja una franja abierta. Esa pieza se sustituye sola sin tocar el resto mientras el perfil siga fabricándose. Forzarla contra el alféizar acaba doblando también la siguiente.
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