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Soy una persona activa y dinámica,me dedico a limpieza del hogar,planchado,soy una persona muy responsable y seria con mi trabajo..
Chica de limpieza autonama con mas de 10 años de experiencia en limpieza
Somos una empresa en Monforte de Lemos dedicada a proporcionar servicios de limpieza de alta calidad para clientes comerciales y residenciales.
Soy una persona con ganas de trabajar. Me gusta el contacto directo con las personas. Soy responsable, puntual, educada, respetuosa y activa. Estoy titulada en Interpretación de Lengua de Signos, Mediación Comunitiva, Educación Infantil y Monitorado de Ocio y Tiempo LIbre Infantil. Tengo experiencia con niños y personas con discpacidad, dependienta de tienda de alimentación, camarera y ayudante de cocina. Tengo amplia experiencia en el sector de la limpieza. Tengo referencias.
soy una persona activa organizada y puntual tengo esperiencia limpiando y dando buenos servicios con disponibilidad horaria y de movimiento
Hola, soy una chica activa que le gusta el orden y la limpieza. Por ello me pongo a disposición para poder ayudarles en casa y poder hacer lo que me gusta. La tarea de planchar me encanta. Lo único que no hago es cocinar. Tengo experiencia en limpieza en distintas casas y en residencias de ancianos. Me gusta compaginar los trabajos y estar siempre activa, así que espero que algún día nos conozcamos y poder llegar a un acuerdo en el cual las dos partes salgan beneficiadas. Un Saludo
Soy una persona responsable, dinámica, trabajadora, organizada, limpia
Soy una persona trabajadora , puntual , honesta , respetuosa , sobre todo con muchas ganas de trabajar. Tengo experiencia en limpieza cuidado estico de mascotas entre otras cosas.
Soy una persona muy activa, de fácil aprendizaje, ágil y habilidoso para ejercer trabajos con rapidez y de manera impoluta, soy planchador profesional con experiencia demostrable y he trabajado como hombre de limpieza de hogares y empresas para nueva apertura de locales.
La limpieza después de obra deja un inmueble recién reformado en condiciones de habitarse otra vez, sin polvo de yeso, sin restos de material y sin salpicaduras. Aparece justo en el hueco entre el último gremio y la entrada de los muebles, y no se parece a ninguna limpieza de mantenimiento. En Taskia describes cómo ha quedado la vivienda o el local y recibes presupuestos de taskers independientes.
Una reforma integral obliga a recorrer todo el inmueble, techos incluidos, porque el polvo de demolición no respeta puertas cerradas. Cambiar solo una cocina o un baño reduce el encargo a esa pieza y al pasillo por donde ha entrado y salido el material. Entre ambos extremos está el repaso previo a la entrega, más ligero pero muy exigente con lo que se ve.
En un local de Lugo que abre en fecha, el encargo se organiza al revés: primero lo visible al cliente y después el almacén. Un chalet con varias plantas reparte el trabajo por niveles y obliga a decidir por dónde empezar para no volver a ensuciar. Saber en cuál de esos casos estás evita pedir un servicio que no encaja.
En una limpieza de obra entran la aspiración de filtro fino, la mopa atrapapolvo, la rasqueta de cuchilla, el estropajo blanco y el desincrustante de cemento. La microfibra seca retira el velo sin extenderlo, mientras que la bayeta empapada lo reparte y deja cerco al secar. El agua caliente ablanda la lechada, aunque sobre juntas recién fraguadas conviene bajar la presión.
El producto se elige por el material y no por la suciedad, ya que un ácido que despega cemento puede arruinar un mármol o una encimera porosa. Por eso un profesional pregunta qué se ha instalado antes de abrir ningún bote. Como todo el material viaja a domicilio, quien viene calcula de antemano qué necesita para no quedarse corto.
Terminada la obra, la suciedad no está repartida por igual: hay zonas con polvo suelto y otras con material adherido que pide trabajo manual. Las juntas del alicatado, los cantos del rodapié y los encuentros entre suelo y pared retienen lechada que el fregado no levanta. Los cercos de las puertas y los marcos guardan gotas de pintura que solo salen con cuchilla y paciencia.
El suelo recién colocado necesita una primera pasada de retirada y otra de aclarado, porque el velo de cemento reaparece al secar. Sobre gres porcelánico grande, cada marca de agua se ve a contraluz y obliga a secar según se friega. En una oficina con tarima flotante, en cambio, manda no encharcar las juntas.
Una tarea bien descrita cuenta qué obra se ha hecho, en qué estancias, si el inmueble está vacío y si aún quedan restos de la reforma. También ayuda decir el tipo de suelo y si hay superficies delicadas, porque eso cambia el producto y el ritmo de trabajo. Con esos datos, las propuestas que llegan hablan del mismo encargo y se pueden poner en paralelo.
Lo que no se cuenta acaba apareciendo el primer día y termina moviendo la cifra, casi siempre hacia arriba. Una escalera sin ascensor, una terraza que también entra o un garaje usado como acopio son detalles que pesan. Mencionar la fecha límite desde el principio ordena el resto de la conversación.
El polvo de lijar tabiques o de acuchillar un suelo entra por cualquier rendija y se posa dentro de armarios y cajones. La ropa guardada, los libros y la tapicería lo absorben, y después lo sueltan poco a poco durante semanas. Vaciar y aspirar el interior es la única forma de que no reaparezca cada vez que se abre un cajón.
En Lugo, con la pizarra presente en cubiertas y solados, el polvillo mineral se mezcla con el de obra y se agarra a la veta de los tejidos. Conviene tratar los textiles al final, cuando el aire ya no arrastra material en suspensión. Volver a colocarlo todo antes de esa pasada obliga a repetir el trabajo dos veces.
Los restos duros son los que deciden cuántas horas lleva el trabajo, mucho más que el polvo repartido. La silicona sobrante se corta con cúter en frío y se remata con un disolvente compatible, nunca arrancándola de un tirón. El cemento adherido cede con desincrustante ácido, pero ese producto no puede tocar mármol, terrazo pulido ni aluminio lacado.
La pintura plástica seca sobre vidrio sale con cuchilla y agua jabonosa, siempre con la hoja tumbada para no rayar. Sobre acero inoxidable o sobre grifería la cuchilla queda descartada, y toca insistir con producto y paño. Cuanto antes se aborden esos restos, menos curados están y menos riesgo hay para el acabado.
El polvo de obra no se queda quieto: con la humedad se apelmaza y forma una costra que ya no se barre. La lechada y la pintura curan del todo en pocos días y pasan de salir con agua a necesitar rasqueta y producto. Una limpieza urgente que se aplaza dos semanas deja de ser urgente y se convierte en bastante más trabajo.
Los metales sufren aparte, porque el yeso húmedo marca el aluminio y el acero si se queda encima demasiado tiempo. En un piso cerrado sin ventilar, el olor a obra se fija en los textiles y tarda mucho más en irse. Con un profesional por horas cerca de ti se puede adelantar la parte que necesitas usar mientras se organiza el resto.
Cuánto cuesta una limpieza fin de obra se explica mejor por lo que la encarece que por una cifra de partida. El trabajo manual sobre restos adheridos es lo primero, porque multiplica las horas sin que cambie el tamaño del inmueble. Después llega la altura, ya que techos, escaleras y ventanas por fuera obligan a medios que un piso corriente no pide.
El estado de entrega también pesa, porque un inmueble con sacos y herramientas dentro empieza con una hora perdida. Los acabados delicados encarecen al exigir producto específico y una pasada más lenta que la de un gres común. Todo eso se refleja en la tarifa y explica que dos presupuestos del mismo metraje no coincidan en precio.
Dos propuestas con el mismo importe cambian mucho si una entra pasado mañana y la otra dentro de tres semanas. Pregunta cuántas jornadas reserva cada una y si el trabajo se hace seguido o partido, porque eso condiciona tu mudanza. Una fecha cerrada por escrito vale más que un ahorro pequeño cuando hay entrega de llaves de por medio.
Las opiniones de otros clientes dicen bastante sobre el cumplimiento de plazos, a veces más que sobre el resultado final. Cuando el calendario aprieta, conviene contarlo ya en el aviso para que solo respondan quienes puedan sostenerlo. Escríbelo así en tu tarea de Taskia, mira lo que te llegue y quédate con la propuesta que encaje en tu fecha.
Un imprevisto en una limpieza tras la obra suele ser un resto adherido que no se veía o una superficie más delicada de lo esperado. Lo razonable es detener esa parte, avisar y acordar cómo seguir antes de tocar nada más. Cerrar por escrito el alcance inicial hace que esa conversación sea corta.
El presupuesto de una limpieza tras la obra se arma sumando jornadas de trabajo, número de personas, consumibles y desplazamiento. A esas partidas se añade el traslado de bolsas a un punto de recogida y, si la apertura obliga, el trabajo fuera del horario habitual. Detallar qué incluye cada apartado es lo que vuelve comparables dos cifras parecidas.
Este encargo se mide en jornadas, no en horas sueltas, y el alcance de la obra marca cuántas hacen falta. Una pieza reformada puede quedar lista dentro del mismo día, mientras que un inmueble completo con suelos nuevos se reparte en varias. Fijar ese calendario antes de empezar evita que la mudanza se solape con el trabajo.
Tu encargo queda publicado con el municipio y el tipo de inmueble, y lo consultan quienes se desplazan por esa área. Cuanto más detalle lleve escrito, más se parecen las propuestas al trabajo real. Las opiniones publicadas de cada tasker ayudan a decidir sin haber tratado antes con nadie.
Todo empieza publicando la tarea con la obra descrita, y a partir de ahí los taskers interesados mandan su presupuesto. El siguiente paso es ponerlos en paralelo, preguntar por el chat lo que no quede claro y repasar las valoraciones de clientes anteriores. Con esa foto completa te quedas con uno de ellos.
Un encargo de limpieza puede partirse en dos pasadas cuando la obra termina por fases o cuando hay que usar ya una parte del inmueble. La primera retira lo grueso y deja la zona utilizable, y la segunda remata cuando ya no queda nadie trabajando. Conviene pactar las dos desde el inicio para que el presupuesto contemple el doble desplazamiento.
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