Hola Me llamo sabah Soy de Marruecos Estoy buscando trabajo tengo experiencia de más de 10 años en limpiezas i cuedados de niñ@s Cocinó también. Dispongo del diploma de limpieza doméstica.
hola soy Natalia tengo 26 años, tengo una niña de 3 años y tiempo atrás cuide de otros niñ@s gracias a eso tengo experiencia, también tengo experiencia en cuidado de personas mayores tengo curso de atención sociosanitaria, primeros auxilios y soy aux de enfermería, Hago limpiezas, soy muy responsable, respetuosa, puntual, dedicada, tengo muchas ganas de trabajar estoy aquí para cualquier duda. Gracias
Mucho gusto me llamo Joselin,soy una persona muy alegre ,me encanta lo hago ,me gustan las mascotas ,tengo experiencia en limpieza de hogar ,soy muy responsable y puntual en lo que hago,amo hacer mi trabajo bien.
Soy una persona dinámica, siempre estoy a todo motor. Soy maestra niños de profesión, tengo estudios en crianza con bebés, niños y cuidado de adultos. A la vez tengo experiencia en el trabajo de limpieza en casas e instituciones como Txagorritxu.
Soy una persona con don natural para cuidar las personas, también les ayudo en las tareas diarias y me encargo por completo de su casa, (limpieza, compras, comida). Tengo el curso de atención sociosanitaria, tengo referencias. Puedo trabajar tambien como limpiadora la gente que me ha contratado queda muy contenta con mi trabajo, limpio a fondo soy muy perfecionista y me gusta que quede perfecto. Gracias
Soy una persona activa,me gusta mi trabajo y tengo experiencia en la limpieza del hogar
Chica de 38 años , con varios años trabajados en la limpieza de hogares y sociedades gastronomicas. Dispongo de carnet de conducir tipo B y vehiculo propio .
Soy una persona responsable, puntual y con experiencia en limpieza del hogar, oficinas y comunidades. Me especializo en limpiezas profundas, organización de espacios, limpieza de baños y cocinas, y uso productos adecuados para cada superficie.
Soy una mujer de 52 años con experiencia demostrada en el cuidado de personas mayores, me gustan mucho, actualmente trabajo cuidado de una los fines de semana, tiene Alzheimer Tengo el título de cuidados auxiliares de geriatria, Me gustaría trabajar cuidando de personas mayores ó de limpiezas, dispongo de referencias de las dos, muchas gracias
Pedir una limpieza de baños a fondo tiene sentido cuando el fregado habitual ya no cambia nada. Es una limpieza de detalle: juntas, silicona, interior del inodoro y todo lo que se toca sin mirar. Publicando el encargo en Taskia lo cuentas una vez y responden taskers independientes con su propuesta.
Revisar el trabajo al terminar lleva dos minutos y evita malentendidos después. Conviene pasar la mano por la mampara seca, mirar el borde interior del inodoro y agacharse hasta el rodapié. Esos tres gestos cubren casi todo lo que suele quedarse a medias.
El olor da la segunda pista, y no debe oler a producto sino a nada. Un baño recién tratado que sigue oliendo raro suele tener el sifón o el rebosadero pendientes. Comentarlo en el momento es mucho más sencillo que reclamarlo días más tarde.
Lo que se hace la primera semana decide si el resultado dura dos meses o seis. No hace falta repetir el trabajo, sino evitar que la humedad y el mineral vuelvan a asentarse. Son gestos de un minuto que casi nadie asocia con el estado del baño.
Ninguno de esos gestos sustituye la pasada a fondo, solo la retrasa. Un baño cuidado así llega a la siguiente cita sin costra y con las juntas claras. La diferencia se nota sobre todo en el tiempo que hará falta la próxima vez.
La junta de cemento y el cordón de silicona son materiales distintos con problemas parecidos. La primera es porosa y absorbe, así que se aclara con producto que penetre y cepillo fino. El segundo es elástico y no absorbe, pero se agrieta y ahí se instala la espora.
Mientras la mancha esté en la superficie, un fungicida con tiempo de contacto la devuelve al tono claro. Cuando ha entrado en la grieta, ya no hay producto que la saque y toca cortar y sellar de nuevo. Reconocer cuál de las dos situaciones tienes ahorra frotar durante una hora sin ganar nada.
El inodoro guarda la suciedad donde no llega la vista, que es justo bajo el borde de descarga. Ahí se forma un anillo de sarro que el cepillo normal rodea sin tocar. Un espejo de mano y una pieza curva resuelven en cinco minutos lo que llevaba meses ahí.
La base y los tornillos de anclaje acumulan restos y humedad, y son el origen de buena parte del olor. En el bidé y el lavabo pasa lo mismo con el rebosadero, ese agujero pequeño que nadie limpia nunca. Un profesional lo incluye en la pasada a fondo, que es justo donde el repaso semanal no llega.
Después de una obra el problema no es la suciedad sino el polvo de yeso, que se mete en cada poro. Esa limpieza empieza en seco, antes de mojar nada, porque con agua el yeso se convierte en pasta. También aparecen restos de cemento cola y gotas de pintura que piden rasqueta y mucha paciencia.
Entre inquilinos el encargo es distinto: hay que dejar el baño en estado de entrega, no solo aparente. En Asparrena se revisan el interior de los muebles, la cisterna, el cabezal de la ducha y las juntas. Un baño así preparado evita discusiones sobre la fianza más adelante.
Un aseo interior concentra el vapor de cada ducha y no tiene por dónde soltarlo. En Asparrena las paredes tardan horas en secar, y ese tiempo es justo lo que necesita el moho. Por eso un baño pequeño puede estar peor que otro cuatro veces mayor con ventana.
Con un agua blanda que apenas deja cal, pero con inviernos largos y calefacción, el problema no es el sarro sino la condensación. Aquí el trabajo va casi entero a juntas, silicona y techo, y muy poco a la mampara. Contarlo al publicar cambia el producto que traerá quien venga.
Hay trabajos de baño que empiezan como una limpieza y terminan siendo otra cosa. Desmontar una mampara para tratar los perfiles, retirar un cordón de silicona entero o abrir un sifón atascado son tres ejemplos claros. Sin la herramienta adecuada, cualquiera de ellos acaba en pieza rota.
La señal es sencilla: si el trabajo pide desmontar algo fijo, ya no es mantenimiento doméstico. Cuando además hay una fecha encima y el asunto se vuelve urgente, improvisar sale caro. Un profesional acostumbrado a estas piezas sabe cuáles se abren y cuáles se sustituyen.
Cuánto cuesta el encargo se ajusta de verdad cuando alguien mira la pieza con detalle. Una foto general no muestra si la junta está teñida o rota, ni si el vidrio tiene la capa levantada. Esos matices son los que mueven el precio en una dirección o en la otra.
Por eso conviene describir bien y aceptar que la propuesta inicial es una estimación. Si al llegar aparece más trabajo del contado, lo razonable es acordar el añadido antes de seguir. Tanto en tarifa cerrada como por horas, ese acuerdo previo evita el enfado final.
Cuando dos propuestas coinciden en alcance y en fecha, lo que queda por mirar es el historial. Las opiniones de encargos anteriores cuentan cómo se trabajó, no solo cuánto se cobró. Un comentario que detalla un baño en tu misma situación pesa más que la nota media.
Interesa fijarse en la puntualidad, en el trato y en cómo se resolvió algo que salió mal. Un perfil con pocas valoraciones no es peor, pero da menos información para decidir. Con eso sobre la mesa, el presupuesto deja de ser el único criterio.
Un baño con años sin tratar exige repetir aplicaciones y esperar entre una y otra. La costra vieja no cede al primer paso, y el moho instalado obliga a trabajar la junta punto por punto. Ese tiempo extra es la mayor parte de la diferencia frente a un baño mantenido.
Ayudan el número de piezas, el tipo de ducha, el material de la mampara y una foto del estado real. Indicar cuánto tiempo lleva el baño sin una limpieza a fondo orienta más que cualquier adjetivo. Con esos datos, las cifras que llegan se parecen entre sí y a la final.
Suele descubrirse al retirar la suciedad, porque hasta entonces la mancha lo tapaba. Lo normal es que quien está trabajando lo enseñe y explique que el sellado va aparte. Puedes encargarlo en ese momento o dejarlo para otra fecha sin más consecuencia.
Basta con publicar el encargo indicando el municipio donde está la vivienda. A partir de ahí lo consultan los taskers que cubren ese entorno y tienen la fecha libre. Las opiniones de cada perfil terminan de orientar la elección.
Una vez publicada, los taskers interesados envían su presupuesto sin que tengas que buscarlos. Con las propuestas delante las comparas, preguntas por el chat lo que no esté claro y miras las valoraciones que otros clientes dejaron. Después eliges tú, cuando lo tengas decidido.
La lejía aclara el color pero no elimina la raíz de la espora, así que la mancha vuelve. Un fungicida específico penetra y actúa sobre lo que causa el problema. Además la lejía amarillea la silicona blanca con el uso repetido.
Más de 110.700 profesionales de Limpieza de baños en Asparrena disponibles para ayudarte en lo que necesites.